Digitalización de los procesos empresariales

Procesos más rápidos. Menos trabajo manual. Menores costes.

¿Tus procesos siguen dependiendo de pasos manuales o de sistemas que no se integran entre sí? Los convertimos en flujos de trabajo digitales integrados que reducen los tiempos de tramitación y el esfuerzo manual, disminuyen los costes operativos y facilitan la gestión de mayores volúmenes a medida que tu empresa crece.

Casos de éxito de proyectos reales

Cuando los procesos empiezan a ralentizar las operaciones

Un proceso sencillo lleva demasiado tiempo

Una solicitud o un documento debe pasar por varios equipos y sistemas para su revisión, aportación de comentarios o aprobación.

Para hacer más cosas, se necesita más gente

A medida que aumenta el volumen de solicitudes, casos o transacciones, también lo hace la cantidad de trabajo manual.

No sabes dónde se ha atascado una solicitud

El estado no se ve en un solo sitio. Para averiguar qué es lo que está retrasando el proceso, hay que preguntar a los compañeros o consultar varios sistemas y correos electrónicos.

Introduces los mismos datos en varios sitios

La misma información se introduce o se copia en varias aplicaciones, formularios o archivos.

Vuestros sistemas no funcionan de forma coordinada

Los sistemas no intercambian datos automáticamente, por lo que los equipos tienen que transferir manualmente la información y los documentos de una aplicación a otra.

Es difícil hacer un seguimiento del historial del proceso

El historial está repartido entre varios sistemas y documentos. Para saber quién ha modificado o aprobado algo, y cuándo, hay que consultar varios sitios.

Una forma de trabajar diseñada para proyectos complejos

1

Comprender el proceso

Analizamos cómo funciona actualmente (las personas, las normas, los datos, los documentos y los sistemas implicados).

2

Identifica los cuellos de botella

Identificamos dónde se pierde tiempo, dónde aumenta el trabajo manual y dónde surgen problemas.

3

Diseñar el flujo de trabajo digital

Definimos los pasos, las normas, las funciones, las autorizaciones y las integraciones que requiere el proceso.

4

Desarrollar e integrar

Desarrollamos el proyecto en fases controladas e integramos la solución en los sistemas que ya utilizas.

5

Sigue mejorando

Tras la puesta en marcha, seguimos acompañándote a medida que cambian tus procesos, volúmenes y necesidades.

Principales ventajas para tu empresa

Mayor eficiencia operativa

La automatización reduce el tiempo y el esfuerzo dedicados a tareas manuales y repetitivas, lo que ayuda a los equipos a hacer más con los recursos de los que ya disponen.

Menores costes operativos

Menos trabajo manual, menos correcciones y un mejor aprovechamiento de los recursos pueden reducir el coste de ejecución del proceso.

Escalabilidad y adaptabilidad

Los procesos pueden dar cabida a mayores volúmenes, nuevos productos y necesidades empresariales cambiantes sin que el esfuerzo operativo aumente al mismo ritmo.

Mayor visibilidad, mejores decisiones

Una visión más clara de los procesos, los volúmenes y los cuellos de botella permite identificar más fácilmente dónde es necesario actuar.

Menos errores, mayor coherencia

La automatización de los pasos y las reglas de negocio reduce los errores derivados del trabajo manual y contribuye a que los procesos se desarrollen de forma más coherente.

Una mejor experiencia para los clientes y los equipos

Unos procesos más rápidos y sencillos pueden reducir los tiempos de espera de los clientes y el trabajo administrativo de los empleados.

Por qué las empresas nos eligen para la digitalización de sus procesos

¿Estás listo para digitalizar tus procesos?

Preguntas frecuentes (FAQ)

La digitalización de un proceso empresarial, sobre todo si implica a varios equipos y sistemas, plantea numerosas dudas: por dónde empezar, qué automatizar, cómo conectarlo con los sistemas que ya utilizas y cómo llevar a cabo el cambio sin afectar al funcionamiento diario.

 

Hemos recopilado las preguntas que surgen con más frecuencia en las conversaciones con nuestros clientes.

 

¿No has encontrado la respuesta a tu pregunta?

 

Significa trasladar un proceso que se basa en pasos manuales, correos electrónicos, documentos y sistemas inconexos a un flujo de trabajo digital en el que las normas, las funciones, las aprobaciones, los datos y las acciones estén interconectados.

El objetivo no es simplemente sustituir el papel o las hojas de cálculo. Se trata de hacer que el proceso sea más rápido, más fácil de controlar y más fácil de ampliar.

Desde la incorporación de nuevos empleados, las autorizaciones y la gestión de contratos hasta los procesos de concesión de préstamos, la gestión de documentos, la gestión de expedientes, los flujos de trabajo de cumplimiento normativo y otros procesos operativos en los que intervienen múltiples funciones, normas, documentos y sistemas.
No necesariamente. En muchos proyectos, el proceso digital debe funcionar con las aplicaciones y bases de datos ya existentes. Determinamos qué merece la pena conservar, qué hay que integrar y dónde se necesita un nuevo componente.
No. Algunos pasos pueden automatizarse por completo, mientras que otros siguen requiriendo el criterio humano. Automatizamos aquellos procesos en los que las reglas son claras y en los que la automatización aporta un valor real, sin prescindir de la intervención humana allí donde sigue siendo necesaria.
Empezamos por el proceso tal y como funciona hoy en día: los pasos, las personas implicadas, los sistemas, los datos, las excepciones y los cuellos de botella. A partir de ahí, podemos identificar dónde se pierde más tiempo, dónde residen los mayores riesgos y qué cambios podrían tener un mayor impacto.

A través de API, servicios y otros mecanismos de integración, en función del ecosistema existente.

El objetivo es que la información se transfiera entre sistemas sin que sea necesario copiarla manualmente de un sitio a otro.

Depende de la complejidad del proceso, del número de funciones y normas implicadas, de los sistemas que haya que integrar y del volumen de datos o documentos.

En el caso de procesos complejos, preferimos dividir la implementación en fases que puedan validarse e incorporarse progresivamente a la producción.

Cuando resuelve un problema concreto, por ejemplo, la extracción de información de documentos, la clasificación, la identificación de patrones o el apoyo a determinadas decisiones.

AI no es un requisito imprescindible para la digitalización de los procesos, y no la incorporamos simplemente porque la tecnología esté disponible.